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lunes, 23 de enero de 2017

SACERDOTES DE PUEBLOS EN ESPAÑA

Vivir como un cura ya no es lo que era
La rutina de un sacerdote rural con 15 parroquias es frenética JORDI PÉREZ COLOMÉ, El País Zamora 19 DIC 2016 - 10:36 CET
“Vivo en un Opel Astra”, dice Teo Nieto, cura rural. Nieto lleva 15 parroquias él solo en la comarca de Aliste (Zamora). Es el sacerdote con más iglesias a su cargo en toda la diócesis. Su Opel Astra lleva 154.922 kilómetros en 3 años y 18 días. Son 138 kilómetros diarios de media. Nieto hace seis misas los fines de semana -dos el sábado y cuatro el domingo- más otra media docena entre semana. Suman al menos 624 misas al año para sus 1.300 parroquianos. “Hago más”, dice Nieto.
Nieto no es solo cura rural, también es el profesor de Religión del instituto en la cabeza de comarca, Alcañices. Tiene 17 horas lectivas a la semana, como algunos de los otros maestros. La diferencia es que Nieto por la tarde trabaja y los fines de semana no descansa. En una semana normal, no tiene ningún día libre: “Me tomaré unos días para desconectar entre el 27 y el 31 de diciembre y luego ya para Carnaval”, dice. “Siempre que no haya un entierro”, avisa. Nieto claramente no vive como un cura, según el dicho.
Esta tendencia al pluriempleo y a administrar varias parroquias no es única de Zamora. En el resto de diócesis del centro de España -Salamanca, Cuenca, Segovia, Burgos o Ciudad Rodrigo, por ejemplo-, los curas rurales reparten su jornada entre varias iglesias. La media suele ser aún menos de 10 pueblos por cura y a menudo compartidos entre dos sacerdotes, pero si las vocaciones no dan un vuelco, la tendencia crecerá. En esta zona de España es sobre todo la despoblación española la que fuerza a muchos curas a vivir en la carretera. ver fotogalería Una de las tareas del cura rural es llevar la comunión hasta las casas de ancianas que no pueden ir hasta la iglesia. CARLOS ROSILLO FOTOGALERÍA| El cura itinerante
Desde 2012, Nieto ha bautizado a 10 niños que viven en sus pueblos y ha enterrado a 231 personas. También bautizó a otros 56 bebés, pero son hijos de familias que emigraron y vuelven al pueblo de vez en cuando. Con los ancianos también hay alguno que vivió sus últimos años en casa de sus hijos en la ciudad. En estos últimos cinco años, ha oficiado solo tres matrimonios de gente que se ha quedado a vivir en sus pueblos. En España crece la secularización: en el 2000, 7 de cada 10 matrimonios eran en la Iglesia; en 2015, solo 3. Los bautizos también descienden más rápido que la natalidad. En 2013 hubo un 21% menos de bautizos que en 2005, según la Conferencia Episcopal, que es una caída superior a la natalidad. Pero, al contrario que en las ciudades, la secularización no es el problema principal de Zamora, sino la despoblación: en los próximos 15 años, Castilla y León perderá un 10,7% de sus habitantes y será, junto a Asturias, la comunidad cuya población bajará más, según una proyección del INE. Entre 2010 y 2015, los municipios de Castilla y León de menos de 100 habitantes no han dejado de aumentar (de 542 a 648), según el padrón continuo del INE. Y en 2012 había más castellanoleoneses de 75 a 85 años (252.124) que de 0 a 10 (210.012), según datos de la Junta.
En el Instituto de Alcañices donde Nieto da clase había 300 jóvenes hace 15 años. Hoy quedan 136. Más de 20 de sus 27 profesores vienen cada día desde Zamora. No es que el instituto esté abandonado. Está a la última: Nieto hace un examen con una pizarra digital y recoge las respuestas con el móvil mientras los niños le enseñan una tarjeta con la respuesta.
Nieto cobra su sueldo como profesor de la Junta y, como es más dinero que otros sacerdotes, da un porcentaje estipulado a la diócesis. El obispado solo le paga un fijo por gasolina y le ayuda a comprar el coche con un crédito sin intereses en los dos primeros años. La casa donde vive es parroquial, pero el inquilino asume los gastos.
... Conserva una media melena . Ahora es canosa, como la barba. “Nunca me la he quitado”, dice. Cuando llegó a Aliste, fue de visita a una residencia de ancianos. Una mujer, cuando lo vio, dijo: “Tan joven y ya pidiendo un bocadillo”. Nieto nació en 1969 y su aspecto es de joven de la Transición: “Y eso que antes vestía más desharrapado”, dice. Nieto suma a su aspecto el pañuelo en el cuello y media docena de pulseras de cuero y tela.
Nunca va con sotana: “No tengo, ni tampoco clergyman”, dice. La sotana es un uniforme que aleja y distingue, y Nieto vigila los detalles que le separan de su comunidad. En su casa recibe las visitas en la mesa camilla de la cocina, con el brasero, no en su despacho: “La mesa y la silla dan impresión de autoridad y no vivo en una Iglesia en la que haya que separar clero de laicos”, dice.
Nieto es un cura enrollado. En la fiesta de Santa Lucía en Grisuela, da el sermón en el pasillo de la Iglesia y pregunta a los fieles por qué creen que la imagen de la santa tiene cuatro ojos, dos en su cavidad y dos en un platillo. (Es por su martirio.) Sus fieles no son exactamente modernos: por tradición se sientan las mujeres delante y los hombres detrás. Hay aún tres abuelas con el pañuelo negro. Pero Nieto cuida cada detalle. Si hay mayoría de mujeres, se refiere a la congregación en femenino: “Que la paz esté siempre con vosotras”.
La jovialidad de Nieto no es para hacerse el simpático -que también-, sino porque cree que es como debe ser su labor como sacerdote: “Mi tarea no es solo hacer misa, sino animar, dar formación, transmitir esperanza”, dice. La liturgia es solo una parte de su labor.
Su visión del mundo rural es poco previsible. En la Iglesia también puede hacerse carrera y los pueblos son el destino más humilde. Nieto le ha pedido al obispo que si le cambia de trabajo le mande a otros pueblos. “¿Pero no te van a traer a Zamora?”, le preguntan a veces por la calle. La ciudad es subir de escalón, pero Nieto ha optado por el campo.
Nieto conoce a todos sus parroquianos. “Aunque soy malo para los nombres”, dice. En la misa en Grisuela, por ejemplo, advirtió que tenía a dos “intrusos” de San Vitero. Nieto lleva 20 años en estos pueblos. Antes tenía algunos menos y los compartía con otro sacerdote. Ahora solo le ayuda una monja, Avelina. Entre los dos cubren cada fin de semana las misas de 12 de los 15 pueblos. Nieto deja siempre la homilía escrita y hostias consagradas para que Avelina o la laica que llevan la celebración puedan dar la comunión.
El cura Teo Nieto no se queja de su trabajo. “Todo depende de los ojos con que se mire -le dice a su congregación en misa-, igual que si preguntas quién ha jugado mejor después de un Barça-Madrid”. Hay menos fieles en cada parroquia, pero los pueblos tardan mucho en desaparecer. Siempre que queda un grupo el cura debe ir. El pueblo más pequeño de Nieto es Tolilla y tiene 9 habitantes. A Nieto no le supone un problema: “Yo estoy a su servicio”, dice. Mientras haya un parroquiano, tendrá a su cura.

domingo, 8 de enero de 2017

PROPÓSITOS PARA EL NUEVO AÑO. MATEO DEL BLANCO

Propósitos para el nuevo año 
(un artículo de Mateo del Blanco)
Parece ser que uno de los temas recurrentes de muchas personas en estos comienzos del año es hacer propósitos. Que si dejar de fumar, que si aprender idiomas, que si hacer una vida sana con dieta incluida para eliminar los kilos acumulados en estas Navidades, que si hacer deporte o andar más, que si…
Pero lo que suele pasar a mucha gente es que sus propósitos no duran más allá de una semana o quince días, haciendo aceptable la frase feliz de un periodista que decía que “en estos primeros días del año, los Ayuntamientos deberían ofrecer un servicio de recogida de propósitos, como tienen el de la basura”.
¿Por qué fallan tanto estos propósitos? Parece que hay variadas causas: la inercia de la vida que nos arrastra siempre en la misma dirección, la falta de constancia... que requieren un plus de esfuerzo que uno no está dispuesto a mantener. La preferencia por las gratificaciones a corto plazo más que las recompensas a largo plazo. Su falta de realismo…
Entonces, ¿qué? ¿No hacemos nada para mejorar nuestra calidad de vida que nos parece pobre o escasa? Yo creo que cualquier planteamiento que ayude a mejorar nuestra calidad de vida es bueno y positivo, pero siempre que no sea el resultado de las copas, el turrón, o las uvas de Nochevieja. Debe ser bien pensado, realista y planificado para que pueda llegar a buen puerto. Metas concretas, medibles y con plazos establecidos. También es bueno contárselo a la familia y amigos para que la presión social ayude.
Por otro lado, en la corta o larga lista de propósitos deberían aparecer otros como: ser más positivo a la hora de juzgarme a mí y a los demás, estar más dispuesto a ver “la viga en mi ojo antes que la paja en el ojo de los demás”, colaborar más en la casa, dedicar más tiempo y de más calidad a las personas que quiero y son importantes para mí… disfrutar más de la naturaleza, de mi tierra, del románico de mi ciudad y de mi provincia…
En fin, cada uno, teniendo en cuenta su vida, ser realista, disfrutar de lo que se tiene y tratar de mejorar un poco su vida y la relación con los demás, sobre todo con la gente que queremos, que es lo más importante y lo que más felices nos debe hacer. Motivación, propósitos realistas y perseverancia suelen dar buenos resultados. ¡Feliz año 2017!
Publicado en La Opinión-El Correo de Zamora, 8/01/17.

http://www.diocesisdezamora.es/delegaciones/detalles-noticia/propositos-para-el-nuevo-ano-790

miércoles, 4 de enero de 2017

ENCUENTRO NAVIDEÑO DE ANTIGUOS ALUMNOS SALESIANOS EN PALENCIA

 CELEBRACIÓN DE LA NAVIDAD  DE ANTIGUOS ALUMNOS SALESIANOS EN PALENCIA. PARTICIPANDO ADEMÁS OTRAS ASOCIACIONES: VILLAMURIEL, ASTUDILLO. ZAMORA. VALLADOLID Y LEÓN...

lunes, 12 de diciembre de 2016

COMPROMISO DE DON BOSCO POR LOS JÓVENES NECESITADOS. 175 AÑOS

175 años de predilección Salesiana para los últimos
09 Diciembre 2016
RMG -

(ANS - Turín) – El 08 diciembre 2016 es una fecha memorable para la Familia Salesiana, porque hace exactamente 175 años, el 8 de diciembre de 1841 se dio inicio al compromiso de Don Bosco en favor de los jóvenes necesitados.

Don Bosco, escribiendo sus "Memorias", refirió su encuentro amistoso con un joven huérfano en la iglesia de San Francisco de Asís, en Turín. Una iglesia que tiene muchos vínculos con Don Bosco. Es en ese lugar donde Don Bosco celebró su primera misa. En ese lugar vivía el P. Giuseppe Cafasso en una habitación cercana a la sacristía; y al lado había un pequeño patio que fue utilizado por el primer grupo de muchachos educados por Don Bosco.

Aquel muchacho de nombre Bartolomé Garelli, que emigró a la ciudad desde Asti, caminaba cerca de la sacristía de la iglesia, mientras Don Bosco estaba a punto de celebrar la misa. Si no hubiera estado Don Bosco, el sacristán lo habría alejado de la iglesia a bastonazos. Contrariamente Don Bosco, después de haber oficiado la misa, comenzó a hablar de una manera amable, le ofreció una lección de catecismo y concluyó con una oración mariana.

La importancia de este primer encuentro, está en el hecho de que luego vinieron muchos otros jóvenes necesitados de Don Bosco; luego sus salesianos, que tuvieron un lugar en los oratorios, en los centros de formación, en las escuelas y las parroquias, primero en Italia, luego en Europa y luego en todo el mundo.

Cada gesto en favor de los jóvenes necesitados por parte de los Salesianos se coloca bajo la protección de María, de Aquella que “lo ha hecho todo”.

El 08 de diciembre el P. Ángel Fernández Artime, Rector Mayor, durante la homilía de la Misa en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción expresó: “¡qué regalo tan hermoso nos ha hecho Don Bosco, recordando el inicio del Oratorio en el día de la Inmaculada! Solamente este evento es una profecía”.


"Hay tantos Bartolomé Garelli en todos los rincones del mundo - ha continuado -. Tal vez no en la sacristía; pero sin duda en las esquinas, en las calles, en las cárceles de menores, en los barrios de las periferias geográficas o sociales, en la oscuridad que lleva la separación de los padres, en los escombros de la guerra o en la abundancia de la basura ... También nosotros estamos invitados a responder con confianza, aunque con cierto temor: 'Aquí estamos, Señor, he aquí tus siervos, los hijos de Don Bosco, que se haga según tu palabra'”.

viernes, 18 de noviembre de 2016

VISITA DE ANTIGUOS ALUMNOS DE LEÓN A ASTUDILLO

CRÓNICA DE LA VISITA A ASTUDILLO  (12-Nov-2016)
El grupo de Antiguos Alumnos Salesianos de León tenía ilusión por hacer una visita a Astudillo. Tras haberse cerrado como Colegio, parece que no, pero tiene bastante movimiento; así que con tiempo hay que reservar y concertar fecha con nuestro querido Carlos M. Celada. Y fijaron el pasado 12 de Noviembre. Al enterarme de que vendrían, además de un grupo de buenos amigos, varios compañeros de curso que convivimos muchos años, nos añadimos a la convocatoria.
Qué contraste de paisaje el de estas colinas yeseras con La Cabrera, por ejemplo. Sin embargo, nos sorprendió gratamente que la vegetación cubría la casi totalidad del suelo. El torreón del Colegio con sus gigantescas hornacinas de media luna nos avisa que estamos llegando y ya de cerca comprobamos que las fachadas exteriores se mantienen tal cual. Llegamos a las 11’30. Saludos, abrazos y alegría por el encuentro. Carlos Celada nos tenía preparada ya la jornada: Visita a las dependencias de nuestro querido Noviciado (alguno hizo allí también primer curso); a las 12, Las Claras; sobre las 14’30, comida con menú especial; y a las 17 h. recorrido por el pueblo con una guía del Ayuntamiento.
Así que “vamos chicos”. Pero, como en aquellos tiempos, ya se habían escapado algunos por el comedor, el pórtico, la otra escalera… Fuimos viendo la gran transformación de la primera y segunda planta, con la capilla, salas de reuniones, de juegos y habitaciones muy acogedoras  y bien iluminadas. La planta baja la reconocíamos mejor: hall con los despachos de siempre, la gran escalera, el comedor (al fondo, junto a la otra escalera, el escobero), y por el otro lado, el pórtico con el teatro, y los patios con unos baños nuevos. La verdad es que han hecho un gran trabajo y han dejado unas instalaciones muy buenas, que es lógico estén bastante solicitadas. Y la iglesia, cuántos recuerdos en aquellos bancos, ante ese maravilloso retablo y el altar de María Auxiliadora, con la imagen más bonita de todas. Fotos obligadas en la escalera.
Y, sin entretenernos, bajamos a las Claras, donde nos esperaba Sor Evelina. Lo primero que nos dice, “iré más rápido, porque os lo quiero contar todo”. Y creo que no se dejó nada en el tintero, porque además de explicarnos la historia del Monasterio y el Palacio fundados por el Rey de Castilla Pedro I el Cruel, por propuesta o empeño de su querida astudillana, luego su mujer, Doña María de Padilla, nos confesó con detalle las penurias y trabajos de las monjas en los trabajos de sacado de escombros y restauración de paredes, tapiales, yeserías y artesonados, cuando Bellas Artes se desentendía y nadie daba ni un duro. Igualmente reconocía el apoyo del Obispo, así como del restaurador Mariano Nieto y la historiadora Carmen Trapote. Un trabajo admirable guiado por el empeño y buen gusto de la Madre Abadesa Fontaneda.
Merece la pena visitarlo. Aprovechamos para comprar unas pastas y salimos al patio con la fuente tallada en estrella a hacernos algunas fotos y dar unas patadas al suelo porque teníamos los pies helados. Se me olvidaba decir que mientras veíamos el Museo se acercó a vernos Manuel Ángel Celada, tan majo como siempre.
El día seguía gris, pero el ambiente muy cálido. Volvimos al Colegio para disfrutar de la charla con los amigos y degustar el menú que tan bien nos preparan allí. El tiempo se nos pasó rápido, porque sin darnos cuenta, al poco de apurar el café, tuvimos que recoger y acercarnos a la plaza del pueblo.
A las cinco comenzamos la visita acompañados por una guía del Ayuntamiento. Nos dirigió directamente a una bodega, la de “Los Manguis”, donde en Agosto pasado me encontré con Luis Castaño, de mi curso también. Allí se ve estupendamente uno de los numerosos pasadizos que recorren el pueblo por debajo de las viviendas y paralelas a las calles, con bóvedas de medio cañón formadas con arcos fajones de piedra caliza. Hay documentados más de dos kilómetros. Y desde hace años se han ido fragmentando con paredes de piedra para hacer bodegas. Se estaba estudiando la posibilidad de comunicarles de alguna manera para facilitar un recorrido en toda su longitud. Es una buena idea que ojalá puedan llevar a cabo. Y continuamos visitando las otras dos parroquias, la de San Pedro y Santa Eugenia.
Al salir, empezaba a chispear un poco y, ya de noche, volvimos al punto de partida con la satisfacción de haber disfrutado de una excelente jornada.
Un abrazo a todos. Carlos López.



domingo, 13 de noviembre de 2016

CRÓNICA DE LAS FIESTA DE LAS CASTAÑAS VALLADOLID 2016

FIESTA DE LAS CASTAÑAS    VALLADOLID – 2016

            Como todos los años, llegadas estas fechas, celebramos la AA.AA. de Valladolid esta tradicional fiesta salesiana que, en esta ocasión, ha sido también la primera reunión que hemos tenido después del verano.
            Dicho encuentro lo tuvimos a las 18 h. para comentar diversos aspectos de la Asociación, así como el Programa de actividades previsto para el presente curso. Allí nos sorprendió muy gratamente la visita de Víctor y señora venidos de Palencia para compartir con nosotros la tarde.
            A las 19’30 tuvimos la misa concelebrada por Leoncio e Higinio, nuestro Consiliario. El mensaje recibido a través de las lecturas y la homilía fue sobre la Resurrección, acontecimiento clave de nuestra fe: No tiene sentido creer en una nueva vida si Cristo no hubiera resucitado. Al finalizar la celebración y con el fondo de María Auxiliadora, nos hicimos la foto de grupo con la confianza de salir guapos y todo.
            Y como estaba lloviendo, fuimos directamente al comedor a preparar las viandas que cada uno había llevado y repartirlas por todas las mesas. Nos juntamos cerca de cuarenta personas entre Salesianos, Antiguos Alumnos y otros miembros de la Familia Salesiana. Como invitado de honor estuvo D. Rafael, Director y Padre Maestro del Noviciado de Roma, con quien compartió Pedro Arroyo sus años de Italia.  La Comunidad nos obsequió con un consomé riquísimo para entonarnos y la Asociación con la bebida y una buena ración de castañas; para lo demás, cada cual aportó lo que creyó oportuno. Como podéis ver en las fotos, todo con una pinta estupenda y de sobra. Las castañas asadas, buenísimas,  junto con la sobremesa amenizada por el acordeón de Pedro y los chistes de Antonio Cabello y nuestro querido D. Alberto, constituyeron el broche final de este entrañable encuentro en recuerdo del milagro que hizo D. Bosco por sus queridos muchachos.

            Un cordial saludo a todos. Carlos López.

jueves, 10 de noviembre de 2016

LOS AA. DE GURGOS, FIESTA DE LAS CASTAÑAS

ABARROTÁ y CONTENTOS
Primer domingo de  noviembre. Para nosotros el domingo de las castañas. Las castañas de D. Bosco tienen un sonido de campana que llega casi, casi a todos los socios.
Tan superado número de asistencia, obliga a buscar otro lugar más espacioso para la celebración eucarística. Otro numerito atrayente, consiste en la escenificación de una de las muchas florecillas de la vida de D. Bosco. La “Bolsa, o te mato” fue la elegida para esta ocasión.
D. Bosco se reponía de su maltrecha salud en su I Bechi natal, en casa de su hermano José y con los cuidados de Mamá margarita.  D. Bosco hacía sus caminatas; de vuelta de una hecha a Capriglio, en la revuelta del camino, un hombre de voz potente y seca lo asalta cuchillo en mano: ¡la bolsa, o te mato! Soy D. Bosco, no tengo dinero. D. Bosco mira al bandolero de largas barbas, saco al hombro y gran cuchillo, con voz tranquilla y amable: Cortese, ¿pero eres tú quien quiere quitarme la vida? D. Bosco, descubrió debajo de aquellas barbas al mozalbete que se había hecho amigo suyo en la cárcel de Turín. También Cortese le reconoce y está a punto de desplomarse. Le pide perdón y a grandes saltos le cuenta su historia: Al salir de la cárcel no me admitieron en mi casa. Hasta mi madre me volvió la espalda. Me dijo  que era la deshonra de la familia. D. Bosco le pregunta si trabaja. Le contesta que nadie le contrata al saber de su paso por la cárcel. D. Bosco con una mano en el hombre le dice acompáñame y conocerás a mis familiares.
 Presenta a los suyos a su antiguo amigo, pide para él comida y cobijo para aquella noche. José, hermano de D. Bosco le ofrece un sitio en la mesa y presenta a los suyos. Mamá Margarita anima al forastero: anda hijo que estarás cansado. Mira que nietitos tengo. Uno de los pequeños pregunta muy curioso al forastero: Para ser pobre ¿hay que tener saco?
Después del desayuno, D. Bosco entrega a Cortese, una carta de recomendación para los párrocos  y algunos patronos formales de Turín. Con un abrazo lo despide.
Este es nuestro D. Bosco. Siempre confiando en sus jóvenes.

Gracias a los que han colaborado. Gracias por la asistencia, así nos vemos, fortalecemos,  hacemos más grupo y asociación. F. Pintor